Cuando fui fotógrafo
No es a menudo, claro, pero a veces pasa. Más en estos tiempos en que todo el mundo lleva en el bolsillo una cámara que hace llamadas telefónicas, o viceversa. Te toca coger los bártulos y tirar alguna foto que otra, especialmente en las pretemporadas del Real Valladolid lejos de su casita. La formación que tengo en ese aspecto es la que me ha dado mi santa, que me enseñó incluso a revelar (y eso que no hace tanto tiempo…). La cámara con la que se hicieron estas fotos fue siempre la misma, una Olympus E-500 del año 2006, con un teleobjetivo equivalente a un 300 mm. poco luminoso, 4.0-5.6.
Siempre llevo a mano algo con lo que hacer una foto, o el iPhone de empresa o una Panasonic Lumix FZ-150, menos profesional para la fotografía pero muy válida para grabar vídeo de cierta calidad. Más aún cuando le añado el micro, un Sennheiser MKE-400 que funciona de maravilla para coger ‘canutazos’.



















