El embipí de la eisibí
Todavía me duelen los tímpanos, y eso que hace ya diez minutos que lo escuché, por segunda vez en lo que va de semana. La primera fue en una emisora de radio. La segunda, en el programa de deportes de La 2, en Televisión Española. Se referían, por supuesto, al americanizado baloncesto patrio, más dado que nunca a hablar de valoraciones, estadísticas y demás parámetros que tanto se manejan en la NBA, allende el Atlántico.
El locutor explicaba que Ricky Rubio, jugador de 17 añitos del Joventut de Badalona, había sido el «embipí» de la jornada en la ACB. O ya puestos a «espanishinglear», el «embipí de la eisibí». Total. Divino de la muerte. En Estados Unidos sería «el embipí de la embií», o sea, lo más de lo más.
Todo esto para decir, en castellano puro, que ha sido el mejor jugador de la jornada. Porque lo de «embípí» no es sino la pronunciación más o menos inglesa de las siglas MVP. Algo que en la NBA se corresponde con «Most Valuable Player», el jugador más valorado o que ha obtenido una mayor valoración por sus estadísticas durante el encuentro, la temporada, las eliminatorias por el título o lo que sea. Así que aquí las siglas serían el JMV, jugador más valorado. Y aún habría algún locutor que las pronunciaría como «yeiemiu». De la eisibí, claro.
